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¿Qué es la mastitis y cómo prevenirla?

Posparto
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¿Qué es la mastitis y cómo prevenirla?

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¡Es momento de lactar a tu bebé! Sin embargo, existen problemas como la mastitis que pueden afectarte en esta etapa.

La mastitis es muy común en los primeros días del postparto; sin embargo, debes estar atenta a todos los síntomas y acudir al médico a tiempo. Recuerda que la lactancia es un momento único para ti y tu bebé.

 

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¿Has sentido un poco de dolor cuando no estás amamantando a tu bebé y tus pechos se llenan? Si has tenido este malestar, pero se quita en el momento que lactas a tu bebé, no hay problema, es normal en los primeros días; sin embargo, si la dolencia continúa o empeora, ¡cuidado! Podría tratarse de mastitis.

¿Qué es la mastitis y por qué se da?

La mastitis es la inflamación y enrojecimiento que se produce en una o ambas mamas cuando los conductos mamarios se tapan, comúnmente por la acumulación de leche materna que no se extrae o por una infección.

Suele afectar a las mujeres en periodo de lactancia. Aunque puede generar molestias importantes, no siempre es necesario suspender la lactancia.

¿Cómo es el principio de una mastitis?

La mastitis suele comenzar con dolor localizado, calor, enrojecimiento, endurecimiento o congestión en la mama. En algunos casos también puede haber fiebre y escalofríos. Es más frecuente durante las primeras semanas del postparto.

Causas de la mastitis más comunes

Existen algunas causas comunes relacionadas a la mastitis durante los primeros días de la lactancia como por ejemplo:

  • Agarre incorrecto o una mala succión del bebé.
  • Tener tomas programadas y no dar a libre demanda.
  • Incorrecta extracción de la leche materna.
  • Ampliar el tiempo entre tomas de manera repentina.
  • Disminución de las defensas maternas relacionadas con el postparto.
  • Haber padecido mastitis anteriormente.
  • Heridas en la piel del pezón.
  • La fatiga y el estrés especialmente en mamás primerizas.
  • Presión inadecuada en las mamas (brasieres apretados o dormir boca abajo).

¿Cuáles son los síntomas de mastitis más comunes?

Los síntomas de la mastitis los puedes identificar fácilmente e incluyen hinchazón, ardor, enrojecimiento o dolor.

También es posible que tengas fiebre, síntomas parecidos a los de la gripe o dolores y malestar generalizados. En este caso, debes acudir a un médico para iniciar el tratamiento.

Si durante el momento de la lactancia sientes dolor en el pecho, endurecimiento, enrojecimiento e hinchazón que no es normal, es posible que estés desarrollando una mastitis.

Recuerda que en las primeras 48 a 72 horas del nacimiento de tu bebé, pueden ocurrir estos mismos síntomas por “la bajada” de la leche, pero si desaparecen ante la succión o extracción manual, no hay de que preocuparse.

¿Cómo puedo prevenir la mastitis?

La mastitis, a pesar de que es una afección común en el postparto, es prevenible. La clave de esto es mantener los pechos bien drenados. Es por eso que te damos algunos consejos que puedes emplear durante los primeros días:

Empieza la lactancia lo más pronto posible

Tu bebé está listo y es capaz de alimentarse dentro de su primera hora después de haber nacido, se recomienda iniciar con contacto piel a piel durante este momento para lograr un mejor inicio para tu lactancia.

Promueve la frecuencia de tomas

Amamantar con frecuencia, idealmente entre 8 y 12 veces al día al inicio, ayuda a mantener la producción de leche y a prevenir la acumulación que puede causar congestión e inflamación.

Revisa el agarre de la boca de tu bebé al seno

Asegúrate de que tu bebé tenga un agarre profundo y eficaz para favorecer el vaciado de la mama en cada toma.

Una forma de comprobarlo es notar que la mama queda más blanda al final de la toma.

Mantén la lactancia a libre demanda

Dejar periodos largos entre cada toma puede llevarte a tener las mamas congestionadas con leche materna, esto brinda un ambiente propicio para el sobrecrecimiento de bacterias.

Para reducir este riesgo, alimenta a tu bebé a libre demanda y deja que vacíe bien una mama antes de ofrecer la otra si aún tiene hambre.

Amamanta de forma exclusiva durante por lo menos los primeros 6 meses de vida

La OMS recomienda la lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses. Además, las tomas frecuentes ayudan a prevenir la congestión mamaria y reducir el riesgo de mastitis.

Si necesitas espaciar las tomas o cambian los patrones de alimentación de tu bebé, puedes extraerte leche para mantener el flujo y la producción.

Varía las posiciones en las que amamantas

No existe una única “mejor” postura; lo importante es un buen agarre y vaciar bien el pecho. Lo que te recomendamos es alternar distintas posiciones al amamantar para que la leche drene de todos los sectores de la mama. Por ejemplo, puedes variar entre la posición de cuna, posición de “balón de fútbol americano” (agarre de rugby) y estar recostada de lado puede ayudar a desocupar por completo los conductos y reducir el riesgo de mastitis.

Evita la presión en tus mamas

Los conductos obstruidos pueden llegar a ser causados por exceso de presión en tus mamas, lo cual previene que la leche fluya libremente. Algunos especialistas recomiendan evitar los sostenes con varillas, muy ajustados o de talla inadecuada, así como el uso de portabebés que aprete tu pecho o dormir boca abajo.

Revisa continuamente tus mamas

Mantener una rutina de revisión de tus mamas (por ejemplo, después de bañarte), es fundamental, porque te ayuda a identificar señales tempranas de mastitis como pezones rozados, sentirlos pesados o calientes o con abultamientos.

¿Qué pasa si tengo mastitis y estoy lactando?

La extracción regular y adecuada es esencial para el manejo de la mastitis. En muchos casos, la leche del pecho afectado no representa un riesgo para el bebé, pero es importante consultar al médico.

Tratamiento para la mastitis

El tratamiento para la mastitis incluye compresas frías y antibióticos, además de lactancia materna frecuente, reposo, abundante líquido y analgésicos antiinflamatorios.

El tratamiento puede variar según cada caso, por lo que debe ser indicado por un profesional de la salud.

¿Afecta la mastitis a la producción de leche?

La infección podría cambiar el sabor de la leche y elevar la cantidad de sodio, por lo que, si el recién nacido rechaza las tomas de esa mama, será necesario usar un extractor.

Por eso, con indicación médica, muchas veces se recomienda continuar con la lactancia.

Preguntas frecuentes

Cómo sé si tengo mastitis o solo los pechos congestionados

Mastitis vs. pechos congestionados: La mastitis suele causar un dolor localizado con enrojecimiento en el pecho, acompañado de fiebre (>38 °C) y malestar general. En cambio, unos pechos ingurgitados (congestión de leche) están muy llenos, duros y sensibles pero sin fiebre alta ni síntomas sistémicos, y suelen aliviarse al vaciar la leche mediante lactancia o extracción. [mayoclinic.org] [medela.com]

¿Cómo puedo identificar los primeros síntomas de mastitis?

Es posible que notes molestias de forma repentina en el pecho, como dolor, enrojecimiento o calor en una zona específica. También puede aparecer un bulto, sensación de ardor al amamantar o síntomas como fiebre y malestar general.

¿Es normal tener fiebre y escalofríos con la mastitis?

Sí. Es habitual tener fiebre y escalofríos con la mastitis, ya que esta inflamación suele involucrar una infección. La mastitis a menudo provoca síntomas semejantes a una gripe, como fiebre alta y escalofríos. Esto es una respuesta normal del cuerpo a la infección en la mama. [healthychildren.org][mayoclinic.org]

¿Qué pasa si dejo de amamantar cuando tengo mastitis?

Interrumpir la lactancia puede empeorar la inflamación y aumentar el riesgo de complicaciones.

Lo más recomendable es seguir amamantando o extrayendo leche, ya que esto ayuda a desinflamar y favorecer la recuperación.

Es mejor seguir amamantando o usar un extractor si tengo mastitis

Es mejor seguir amamantando si tienes mastitis. Continuar dando el pecho con frecuencia (o usando un extractor si amamantar duele demasiado) ayuda a drenar la mama inflamada y acelerará la mejoría. Tu leche no hará daño al bebé; al contrario, vaciar el pecho alivia la inflamación y previene complicaciones, por lo que no se recomienda suspender la lactancia. [healthychildren.org]

¿Cómo cambia la leche materna durante la mastitis?

La leche puede salir con más dificultad debido a la inflamación.
Algunas mamás notan que se ve más espesa, con grumos o diferente en textura, e incluso con un sabor más salado.

¿Es seguro que mi bebé tome leche si tengo mastitis?

Sí, es completamente seguro.

La leche materna no representa ningún riesgo para tu bebé y, además, seguir amamantando ayuda a que te recuperes más rápido.

Revisado por:

Verónica Copka Benhumea
Verónica Copka Benhumea
Licenciada en nutrición egresada de la Universidad Autónoma de Chihuahua

Coautora de la revisión literaria Lactancia Materna: una forma de mejorar el futuro

Ana Cecilia Grauyere Rodríguez
Ana Cecilia Grauyere Rodríguez
Licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos egresada de la Universidad Iberoamericana CDMX

Diplomado en nutrición materno-infantil Instituto para la Salud, Nutrición y Ciencias